Biden enfrentaría rechazo a reglas de autos eléctricos en cumbre de «Tres Amigos» en Washington 

Biden enfrentaría rechazo a reglas de autos eléctricos en cumbre de «Tres Amigos» en Washington 

Canadá y México quieren un campo de juego nivelado mientras compiten para atraer a las empresas para que construyan plantas para la cadena de suministro de vehículos eléctricos en sus países.

Los líderes de Estados Unidos, Canadá y México se reunirán el jueves por primera vez en cinco años para promover la integración económica de Norteamérica, pero la cita podría estar dominada por disputas sobre créditos fiscales a los autos eléctricos y las políticas de “Compre estadounidense” apoyadas por el presidente Joe Biden.

El mandatario estadounidense ha revivido la llamada cumbre de los “Tres Amigos”, que se celebrará en la Casa Blanca el jueves por la tarde por primera vez desde 2016, después de que su predecesor, Donald Trump, la abandonó en 2017. Habrá reuniones bilaterales más temprano en el día.

La reunión tripartita tiene como objetivo promover la cooperación económica de América del Norte, pero Canadá y México están preocupados por las disposiciones de Biden de “Compre estadounidense” y una propuesta de crédito fiscal para vehículos eléctricos que favorecería a los fabricantes sindicalizados con sede en Estados Unidos.

Estados Unidos es el mayor socio comercial de México y Canadá, y los autos y camiones son los productos manufacturados más comercializados entre los tres países, dijo Colin Robertson, un exdiplomático canadiense que ahora trabaja en el centro de estudios Canadian Global Affairs Institute.

“La industria automotriz norteamericana está profundamente integrada y compite como un bloque en la fabricación de una industria de baterías y vehículos eléctricos de clase mundial que tiene un buen sentido económico para los tres países”, dijo.

Tanto Canadá como México quieren un campo de juego nivelado mientras compiten para atraer a las empresas para que construyan plantas para la cadena de suministro de vehículos eléctricos en sus países. Y Estados Unidos está buscando proveedores alternativos a China de minerales críticos utilizados en baterías, que Canadá podría proporcionar.

El proyecto de ley de gasto social y clima que estudia el Congreso incluye hasta 12.500 dólares en créditos fiscales para vehículos eléctricos de fabricación estadounidense, incluido uno de 4.500 dólares para autos fabricados por sindicatos. El proyecto es un pilar clave de la agenda nacional de Biden.

El crédito fiscal adicional para vehículos fabricados por sindicatos enfrenta la oposición del senador demócrata Joe Manchin, que tiene el poder de bloquear la propuesta ante la división que vive el Senado.

Biden visitará una planta de ensamblaje de vehículos eléctricos de General Motors Co en Detroit el miércoles para mostrar su apoyo al cambio en la producción.

En la amplia reunión trilateral, la Casa Blanca ha dicho que tiene como objetivo crear una “visión regional para la migración“. Otros asuntos que se tratarán serán la lucha conjunta contra el COVID-19 y el cambio climático.

No obstante, es probable que sean los encuentros bilaterales donde se hable de asuntos más específicos.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, podría abordar el oleoducto Línea 5 de Enbridge Inc, que el estado de Michigan quiere cerrar por motivos ambientales.

En el caso del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, su reunión bilateral podría ser aprovechada por Biden para tratar el polémico plan para cambiar la constitución y dar prioridad a la Comisión Federal de Electricidad a expensas de la inversión privada, especialmente en energías renovables.

López Obrador sostiene que el paso es necesario porque los gobiernos anteriores manipularon el mercado a favor de los intereses privados, pero la legislación ha provocado críticas por parte del gobierno y los grupos empresariales de Estados Unidos, a quienes les preocupa que no cumpla con las obligaciones de México en virtud del T-MEC.

Federico Peña, un exsecretario de Energía estadounidense, dijo a Reuters que espera que México intente zanjar sus diferencias para no crear un precedente que mancille su reputación.

“Para que México siga siendo respetado como país de inversión, debe ser muy consciente al cambiar de manera radical contratos en detrimento de las empresas que confiaron en la buena fe de las negociaciones de la administración anterior”, comentó.

Los líderes empezaron a celebrar la cumbre de los “Tres Amigos” en 2005 y se reunieron la mayoría de los años hasta 2016.

Información Aristegui Noticias

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