Limando asperezas

Parece ser que la gira del fin de semana pasado a plataformas y a Dos Bocas sirvió para bajar la tensión entre los directivos de Pemex y la secretaria de Energía. Ya que el conflicto estaba subiendo de tono por la aplicación de la nueva ‘microestructura’ al interior de la petrolera, donde Rocío Nahle está en desacuerdo por la inoperancia de la misma y por el privilegio de nuevos personajes sin experiencia en las plantas y áreas de producción, pues la Dirección de Administración cada día suma más burócratas y allegados de nuevo ingreso a la empresa productiva.

En pleno complejo Akal C de la Sonda de Campeche, el Presidente con megáfono en mano, prometió a los trabajadores que ninguno sería desplazado, que por el contrario, instruyó para que se realice un programa para ir ‘basificando’ a los trabajadores transitorios. Dicen los testigos, que la sonrisa de Nahle era de oreja a oreja, tal vez recordando sus años de lucha de justicia laboral. Contentos.

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