EN LA MIRA

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Por: SILVERIO QUEVEDO ELOX

EL DIPUTADO POZOS CASTRO, TIRANO BAJO SOSPECHA

La lealtad del diputado local por Tuxpan, José Manuel Pozos Castro, para con su partido Morena está hoy más que nunca bajo sospecha al haber exhibido a la encargada del despacho de la Fiscalía de Veracruz, Verónica Hernández Giadáns.
Y es que cuando todos pensaban que los principales cuestionamientos contra la titular de la FGE vendrían de los legisladores panistas apareció la pregunta del ex presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, quienes lo conocen, aseguran que es una especie de desquite o rencor político porque no pudo reelegirse en el cargo en noviembre del 2019.
El tuxpeño, quien no es un político confiable, ya que la historia dice que dejó al PRI donde tuvo varios cargos públicos para brincar a Morena en el 2018 lanzó el cuestionamiento que desencadenó un linchamiento mediático contra Verónica Hernández, la cual terminó aceptando que es prima de Guadalupe Hernández Hervis alias “La Jefa” presunta integrante de un grupo delincuencial que opera en Veracruz.
En política y en el escenario legislativo, más al tratarse de quien se trata, y con la experiencia de ser un “disciplinado” e institucional, como ha sido toda su vida, por los intereses que se mueven alrededor de su posición, se sabe que esto no es de a gratis y que lleva una intención.
Se trataba de una pregunta que estaba de más y con la que a todas luces Pozos Castro buscó su venganza porque no logró la ansiada reelección ni tampoco pudo ser secretario de Gobierno o de Desarrollo Social aún y cuando buscó promoverse para alguno de esos puestos como un premio de consolación.
Lo más grave para Morena no es que se haya tratado de un berrinche del legislador de la zona norte sino que haya sido usado por el ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
De hecho, Pozos Castro perdió su oportunidad de permanecer un año más al frente de la Mesa Directiva porque realizó unas declaraciones que para nada gustaron en Palacio de Gobierno, pues aseguró sin rubores que lo mejor era coordinarse con el entonces fiscal Jorge Winckler Ortiz, posición del ex mandatario panista que había dejado como herencia para bloquear a la administración de Cuitláhuac García Jiménez.
De manera que no sería nada raro que Yunes Linares se haya infiltrado en el alma de Pozos Castro para destilar “fuego amigo” contra la fiscal y fabricar todo el “show” que se ha desatado en medios de comunicación sobre todo de circulación nacional, denostando a una mujer que ha probado tratar de enderezar lo que en Justicia se refiere, un área vulnerada y dañada en los últimos gobiernos.
Se trató pues, de una ofensiva bien preparada, por cierto, donde apareció también el dirigente del PRI, Marlon Ramírez Marin, para decir que le pusieron un “cuatro” desde Morena a la fiscal porque se llevan pesado Pozos Castro y el Secretario de Gobierno, Eric Cisneros, debido a que Hernández Giadáns es parte del grupo político del cuenqueño. Lo que despierta más sospecho que como los Iraníes, el “terrorista legislativo” haya lanzado sendo misil contra la humanidad y el corazón de la fiscal, que aún cuando en las normas es titular de un organismo autónomo, ella emana del corazón y las fibras morenistas.
En tanto el priísta Marlon lejos de preocuparse porque su partido no desaparezca en las próximas elecciones salió a la palestra solo para abonar en el conflicto morenista y de paso seguir demostrando que obedece a los intereses de Yunes Linares.
Y aunque el legislador por Tuxpan quiso ya congraciarse por su “fechoría” al asegurar que no hay causales para remover a la titular de la Fiscalía, lo cierto es que el daño está hecho y lo que resta es saber las consecuencias que vendrán al interior del Movimiento de Regeneración Nacional.
No le importa atentar ni contra sus intereses ni contra los de su familia, pues el diputado no se quedó con las manos vacías, y presionó hasta colocar al menos a dos de sus hijos en la nómina del gobierno estatal de Morena, en la subsecretaría de Finanzas y el otro, administrador en la secretaría de Salud.
Es decir, el experimentado político Pozos le ha pegado al pesebre.
Será que acaso se creyó mucho el discurso de libertad y democracia que enarboló en campaña?

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